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Publicado 3 febrero, 2014 Proveyéndo Felix Lora en NOTICIAS
 
 

Realizan panel de directores en el Ciclo de Cine Francés

Los cineastas Juan Basanta, Ronni Castillo y Bladimir Abud durante sus exposiciones. Foto: Fuente externa.

SANTO DOMINGO.-Convencidos de que el cine dominicano vive un momento de crecimiento y consolidación, tres directores coincidieron en que todavía se enfrenta el desafío de tener identidad local y trascender las fronteras con un lenguaje universal que a la vez sea capaz de  evocar la esencia del país.

Juan Basanta, Ronni Castillo y Bladimir Abud  destacaron el auge que vive el séptimo arte en la República Dominicana con el impulso que le ha dado la Ley de Cine, pero reconocieron que se está en el inicio de un proceso que necesita tiempo para madurar y consolidarse.

Los realizadores dominicanos intercambiaron impresiones en un panel organizado por el Festival de Cine Global Dominicano (FCGD) y el Centro de Estudios de la Francofonía, ambos de la Fundación Global Democracia y Desarrollo (Funglode), en el marco del II Ciclo de Cine Francés, que se presentó junto a la Alianza Francesa de Santo Domingo, del 30 de enero al 2 de febrero. Al panel asistió la titular de la Dirección General de Cine (DGCINE), Yvette Marichal y una gran cantidad de actores de cine y teatro.

Al hablar en el panel “Experiencias de directores con su Opera Prima”, Basanta, director de Biodegradable, manifestó el reto que supone hace desde suelo dominicano un cine universal que trascienda las fronteras. Que el cine dominicano logre lo que ya han conseguido países como México y Brasil, que refuerce la identidad visual del país, es su aspiración.

“Tenemos que llevar al mundo historias universales, pero desde nuestra óptica. En nuestro país hay muchas historias”, dijo Abud, el director de La Lucha de Ana.

Mientras que Castillo, director de ¿Quién Manda?  expresó su ideal de que sus filmes tengan  un lenguaje global, con su toque dominicano, como lo han logrado “las películas cubanas”.

Al referirse a su debut como director, Castillo reconoció el riesgo que asumió al dirigir un proyecto para realizarlo en tan solo 16 días. “Yo no volvería a aceptar una película en tan poco tiempo”, afirmó, aunque tuvo la ventaja de editar la película durante el rodaje.

Para Bladimir,  el éxito que le dejo su opera prima le indica que “los artistas debemos atrevernos a romper las reglas”. Eso pasó con su filme, un drama social que dista mucho de los guiones cargados de humor que caracterizan al cine local.

Los nuevos proyectos que desarrollan, con la referencia y experiencia que les ha dado una primera producción, pusieron de manifiesto la ventaja que confiere a su oficio contar con una Ley de Cine que propicia inversión, conseguir de manera más fácil el dinero que demandan los proyectos.

Ejemplos del avance que experimenta el cine local, de mano de dicha legislación, son la reciente adquisición en el mercado internacional del guión de ¿Quién Manda?  y la proyección, próximamente, en Berlín, de Biodegradable, destacó Basanta.

Esta actividad contó con el apoyo de la Dirección General de Cine y el Instituto Francés.
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