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La Encomienda (crítica)

SANTO DOMINGO.- Tras la explosión en medio del océano de un barco dedicado a actividades clandestinas, el marinero Pietro (Ettore D’Alessandro) es uno de los pocos sobrevivientes. Flotando sobre unas maderas, Pietro llega hasta una embarcación donde encuentra esposado Benel (Henry Shaq Montero), un joven negro que intenta ingresar ilegalmente a los Estados Unidos.

Poco a poco el pensamiento de la supervivencia va asaltando las mentes de ambos pues la escasez de agua y comida van agravando la situación, degradando la salud y proponiendo el peso del dilema moral.

Este es el planteamiento del tercer largometraje del director argentino Pablo Giorgelli autor de Las acacias (2011) e Invisible (2017). Tras ganar nada menos que la Cámara de Oro a la mejor ópera prima en Cannes 2011 por su primera película y estrenar la segunda en la Mostra de Venecia, Giorgelli elige a la República Dominicana para rodar este drama del subgénero de supervivencia, utilizando los estudios de Pinewood en Juan Dolio como plataforma de soporte.

Allí se muestra el escenario esencial con una reproducción muy natural del ambiente dramático donde sus protagonistas tienen que lidiar con unas condiciones de supervivencia en todo momento.

Giorgelli, aunque maneja un subgénero comercial como filme de náufrago, no deja de sentirse, en el trasfondo, el discurso de las diferencias de clase y el drama de los inmigrantes ilegales en cualquier parte del mundo.

El guion, en cuanto a los diálogos, se muestra parco sin aclarar muchas cosas como lo orígenes y las razones de la carga del barco o el mismo destino, asunto que se queda flotando en ese mismo océano en que ambos se encuentran.

Huyéndole a los revestimientos sentimentales del heroísmo circunstancial del cine hollywoodense, el director se centra en el drama humano y la arista moral que implica estar en las circunstancias de sus personajes.

Las escenas acuáticas están cuidadosamente filmadas para captar el mejor ángulo de la situación, aunque los tiempos muertos, muchas veces inevitables en este tipo de contexto, ahogan un poco el ritmo de la narrativa.

No obstante, la labor actoral de Ettore D’Alessandro trata de resumir el ejercicio físico a que está sometido donde lo corporal y lo interpretativo tratan de unirse en un solo organismo para mostrar todo el agobio y resistencia de su personaje; factor muy bien apoyado por la fotografía de Diego Poleri y el sonido de Denis Godoy.

La Encomienda, coproducción entre Argentina y República Dominicana, es un ejemplo cinematográfico de las garantías de ambos países para revelar un cine de aportes y novedades.
Félix Manuel Lora/CINEMA DOMINICANO

Título original: La Encomienda. Año: 2021. Género: Drama. País: República Dominicana. Dirección: Pablo Giorgelli. Guion: Adrián Biniez, Ettore D’Alessandro, Pablo Giorgelli. Historia: Ettore D’Alessandro, Thomas Vilorio. Elenco: Ettore D’Alessandro, Marcelo Subiotto, Henry Shaq Montero. Duración: 1 hora 42 minutos

Impactos: 7

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Huyéndole a los revestimientos sentimentales del heroísmo circunstancial del cine hollywoodense, el director se centra en el drama humano y la arista moral que implica estar en las circunstancias de sus personajes.
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Felix Lora

Felix Lora

Periodista, crítico de cine, catedrático e investigador

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