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Publicado 28 octubre, 2018 Proveyéndo Felix Lora en ARTICULOS
 
 

“Un 4to. de Josué”, rutina amorosa para Martina

“Un 4to. de Josué” tiene sus aproximaciones en las comedias ligeras ancladas a un ambiente juvenil aderezándola con un componente romántico y con situaciones que ponen a prueba al personaje central. Foto: Duho Cinema

SANTO DOMINGO.- Las comedias dominicanas han tenido siempre particularidades específicas según los modelos foráneos a los cuales busquen copiar.

“Un 4to. de Josué” tiene sus aproximaciones en las comedias ligeras ancladas a un ambiente juvenil aderezándola con un componente romántico y con situaciones que ponen a prueba al personaje central, fórmula recurrente en los productos hollywoodenses: muchacho conoce a la chica, muchacho pierde a la chica, muchacho recupera a la chica.

Con esta fórmula en la maleta la historia pretende simular la historia de un chico de nombre Josué quien se encuentra en su último año de bachillerato y, además, está enamorado de su mejor amiga Martina.

Después de haber compartido con ella varios años de colegio, decide confesarle su amor. Para esto pinta un grafiti en la pared del colegio, pero su plan fracasa y esto lo somete a una serie de situaciones que colocan su accionar en un torbellino circunstancial.

La comedia trata de plantear todo el escenario posible para que dicho personaje pueda moverse durante todo el desarrollo del relato, pero sus intenciones se ven frustradas cuando va perdiendo su tono en la medida de su progreso dejando un camino bastante irregular y lleno de entornos fuera de lugar.

Apoyada, en su mayor parte, por la actuación de Iván Aybar, éste logra en algunos momentos mantenerla en plena atención, aunque su repetitiva práctica desgasta su personaje y lo convierte en un clown rutinario.

Junto a Iván se encuentran Dulcita Lieggi, Shailyn Sosa, Paloma Valenzuela, Jeyson de la Cruz y Yasser Michelén, quienes se entremezclan dentro de la órbita del personaje de Josué, siendo el de Yasser un acierto involuntario que le ofrece una pizca de humor sofisticado con todo y guiño al cine.

Además, la comedia pierde un factor importante en cuanto a su entorno geográfico, pues se centra en la ciudad de Puerto Plata, en la cual los personajes hablan sobre la misma en algunos momentos de la historia. Pero esta oportunidad no se explota con la importancia que podía haber jugado como integrar sus espacios más emblemáticos dentro de la trama para su propio beneficio.

Esta idea de Dulcita Lieggi en materia del guion y de Gabriel Valencia en la dirección, son de las situaciones que se deben ir atendiendose cada vez más en el panorama de la escritura de relatos en el contexto dominicano, el cual deben ser más narrativos y menos anecdóticos.

De todas maneras “Un 4to. de Josué” apunta a la intención de refrescar el panorama de la comedia local con historias del entorno juvenil con toda y su reflexión existencial en la parte final de la historia.
Félix Manuel Lora/CINEMA DOMINICANO