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Cine dominicano 2025: impacto y desigualdades en la cartelera nacional

SANTO DOMINGO.- El 2025 cerró como uno de los años más activos del cine dominicano en términos de estrenos. Un total de 32 películas nacionales llegaron a las salas comerciales, confirmando un récord de lanzamientos nunca visto, marcando un ritmo de producción sostenido y una presencia constante en la cartelera. Sin embargo, detrás de ese volumen se esconden profundas diferencias en distribución, permanencia y visibilidad que dibujan un panorama complejo para la industria local.

UN CALENDARIO CARGADO Y POCO EQUILIBRADO
El calendario de estrenos revela una estrategia de programación orientada a temporadas medias y altas, pero también expone una fuerte competencia interna entre producciones locales, que debieron compartir atención mediática, pantallas y público en periodos muy cortos. El dato, lejos de ser anecdótico, revela una saturación del calendario, que redujo el margen de atención del público y aceleró la salida de varios títulos.

Por ejemplo, en el gráfico #1 se puede visualizar que el pico de estrenos ocurre en mayo (8 estrenos) seguido por julio, agosto, septiembre y octubre, confirmando la saturación de la cartelera nacional en ese mes. También que existe una actividad sostenida entre febrero y octubre, con muy pocos estrenos hacia final de año.

No obstante, la dispersión del calendario no es uniforme, lo que genera ventanas desiguales de visibilidad. Este patrón sugiere que la frecuencia de estrenos no siempre está alineada con la capacidad de absorción de la cartelera.
MUCHAS PANTALLAS PARA ESCASOS TÍTULOS
En cuanto a la cantidad de pantallas asignadas, los datos reflejan una desigualdad estructural. Producciones de perfil comercial como “Los Rechazados: Operación Submarino”, “Sanky Panky 4”, “A Tiro Limpio”, “Carlota la más barrial” y “Baño de Mujeres” debutaron con entre 19 y 26 salas, asegurando una amplia visibilidad inicial. En contraste, una parte importante del cine documental e independiente inició su recorrido con una o dos pantallas, lo que limitó su alcance desde el primer fin de semana.

En el gráfico #2 se puede observar que las películas con más de 15 pantallas tienden a superar las 8 semanas en cartelera y los títulos estrenados con 1 a 3 pantallas se concentran casi exclusivamente en 1 o 2 semanas de exhibición.

Relación entre pantallas asignadas y semanas en cartelera muestra una tendencia clara que es a mayor número de pantallas, mayor permanencia. Excluyendo el caso de “Medias Hermanas” que aún se encuentra en exhibición, el promedio de permanencia del cine dominicano en 2025 fue de 4.03 semanas, un dato que funciona como termómetro del mercado.

La relación es clara, aunque no mecánica: algunos títulos con pantallas moderadas logran extender su vida útil, lo que apunta al impacto del contenido y el público objetivo.

EL TIEMPO COMO PRIVILEGIO
La duración en cartelera también confirma una relación directa entre número de pantallas y semanas de exhibición. Las películas con mayor despliegue inicial lograron superar con holgura las 10 semanas, alcanzando picos de 13 y hasta 15 semanas, como ocurrió con “Sanky Panky 4” y “Carlota la más barrial”. En el extremo opuesto, ocho películas permanecieron solo una semana en cartelera, evidenciando una alta rotación y una ventana de exhibición extremadamente corta para ciertos títulos.

PRODUCCIÓN CONSTANTE, PRESIÓN ACUMULADA
El ritmo de estrenos mensual refuerza esta lectura. Con 32 películas en 12 meses, el promedio fue de 2.67 estrenos dominicanos por mes, un signo de vitalidad productiva, pero también un factor de presión para la cartelera. Meses como mayo, julio, agosto y septiembre concentraron múltiples lanzamientos, reduciendo la vida útil de varias películas y acelerando su salida ante la llegada de nuevos títulos.

PATRONES Y ANOMALÍAS
Entre los patrones más evidentes se identifica la coexistencia de dos tipos de exhibición dentro de la misma cartelera comercial. Por un lado, un tipo claramente comercial, con amplias pantallas y largas permanencias; por otro, uno de carácter cultural o autoral, caracterizado por estrenos limitados y exhibiciones breves.

No obstante, resulta relevante que algunas películas con pocas salas lograran extender su permanencia por encima del promedio, lo que apunta al peso del boca a boca y la fidelización de nichos específicos.

EL 18.7 % DE PÚBLICO: UN DATO CLAVE PARA EL MERCADO
Ahora bien, si nos ajustamos a los datos ofrecidos por la Dirección General de Cine (DGCINE) el cual señala que hasta el 31 de octubre de 2025 el 18.7 % del público que asistió a salas de cine en la República Dominicana eligió producciones dominicanas, podemos establecer que este porcentaje constituye un indicador relevante de presencia y preferencia del cine nacional dentro de un mercado históricamente dominado por producciones extranjeras especialmente hollywoodenses.

Sin embargo, cuando este dato se compara con el análisis de permanencia en cartelera de las 32 películas dominicanas estrenadas en 2025, emerge una tensión estructural clave que tiene que ver con la participación significativa del público el cual no se corresponde con una permanencia prolongada y homogénea de las películas nacionales en salas.

Excluyendo el título que aún se encuentra en exhibición como es la comedia “Medias Hermanas” las películas dominicanas tuvieron una permanencia promedio de apenas 4.03 semanas (ver gráfico #3), una cifra relativamente corta si se considera que casi una quinta parte del público total que asiste al cine consumió cine dominicano.

La comparación sugiere que el interés del público no es el principal factor limitante, sino más bien las condiciones de exhibición como las ventanas de estreno breves, alta rotación y una fuerte dependencia del desempeño en los primeros fines de semana. En otras palabras, el dato de asistencia indica que sí existe público para el cine dominicano, pero la estructura de cartelera no siempre le permite consolidarse en el tiempo.

Al cruzar ambos conjuntos de datos, se observa que el 18.7 % de asistencia no se distribuye de manera uniforme entre las 32 películas, sino que tiende a concentrarse en aquellas con mayor número de pantallas y mayor permanencia, principalmente comedias y producciones de perfil comercial. Estas películas, con exhibiciones que superaron las 10 y hasta 15 semanas, fueron las que capitalizaron de forma más clara la preferencia del público.

Este porcentaje de asistencia hasta octubre demuestra una respuesta positiva del espectador, mientras que la corta permanencia promedio revela un mercado altamente competitivo, donde el cine nacional compite no solo con el cine internacional, sino consigo mismo debido a la concentración de estrenos.

En contraste, como hemos señalado, una parte significativa del cine dominicano, especialmente documentales y producciones independientes, tuvo permanencias de una o dos semanas, lo que limita severamente su capacidad de contribuir de manera sustantiva a ese porcentaje global de asistencia, aun cuando puedan haber generado interés en nichos específicos.

Otro rango que podemos especificar, (como resume el gráfico #4) es la distribución de las películas dominicanas según la cantidad de pantallas. En este caso señalamos que 15 de las 32 películas (casi la mitad) se estrenaron con tres pantallas o menos, lo que confirma una alta concentración de estrenos de baja visibilidad.

El rango más frecuente es 4 a 7 pantallas, que funciona como zona intermedia de la cartelera, pero sin garantizar permanencias largas. Solo 6 películas accedieron a rangos de 16 pantallas o más, es decir, al circuito de alto impacto comercial. La gráfica refuerza visualmente lo que ya se muestra sobre el acceso a pantallas es profundamente desigual.

Entonces, visto este panorama clasificamos aquellas películas que tuvieron de menor a mayor despliegue en las salas de cine:

-Estrenos de circulación mínima (1 pantalla):De Sicilia a Santo Domingo”, Wifredo: el legado de un genio”, “Kacimiro”, “Dominicanos a simple vista: Boston” y “Cuentos, Vol 1: el grano que construyó el mundo”.

-Estrenos de alcance muy limitado (2 pantallas): “Artesanos”, “Pepe”, “Dossier de Ausencias”, “Libélula” y “Adiós (Au revoir)”.

-Estrenos de nicho (3 pantallas): “Sugar Island”, “Olivia & las Nubes”, “El Pico Duarte”, “La Estrategia del Mero” y “El Rey del Hit: Luis Polonia”.

-Estrenos de presencia media (4 a 7 pantallas):Sueños Dorados”, “Triunfo de la Democracia”, “Cucú”, “La Güira y la Tambora”, “El Día de la Tormenta”, “La 42”.

-Estrenos consolidados (8 a 13 pantallas): “Madre a dos centímetros de ti”, “Tiguere”, “Día Ocho” y “Books and Drinks”.

-Estrenos de alto impacto (16 a 19 pantallas):La Bachata de Biónico”, “Sanky Panky 4”, “Carlota la más Barrial”.

-Estrenos masivos (22 a 26 pantallas): “Baño de Mujeres”, “Medias Hermanas”, “Los Rechazados: Operación Submarino”, “A Tiro Limpio”.

UN PANORAMA DE CRECIMIENTO CON DESAFÍOS ESTRUCTURALES
Visto en conjunto, el dato de la DGCINE y el análisis de cartelera no se contradicen, sino que se complementan. El 18.7 % de asistencia es un indicador positivo de salud cultural y de conexión con el público, mientras que la permanencia promedio de 4 semanas funciona como una señal de alerta sobre las condiciones de exhibición y distribución.

Más allá del número de estrenos, el comportamiento en cartelera confirma que el éxito depende cada vez más de cómo y cuándo se estrena, así como del equilibrio entre volumen de producción, estrategia de distribución y diversidad de contenidos.

Habrá, entonces, que analizar luego las visitas como respuesta del público a las distintas producciones fílmicas dominicanas de 2025 y comparar cómo estas funcionaron en términos de recaudación con respecto a la cantidad de las salas asignadas y su permanencia en la cartelera.

De todas maneras, el reto del cine dominicano para 2026 no es tan solo generar interés, sino convertir ese interés en trayectorias más largas y equitativas en salas, en crear condiciones de exhibición que permitan a más películas beneficiarse de ese público existente, ampliando su permanencia especialmente para películas que no parten con una ventaja comercial inicial.

Este panorama de alta producción, competencia interna intensa y una permanencia promedio relativamente corta, plantea desafíos claros para la sostenibilidad del cine dominicano en el futuro.
Félix Manuel Lora/CINEMA DOMINICANO

(Nota: Los datos estadísticos presentados parten de fuente oficial y estadísticas propias registradas y procesadas por este redactor).

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Felix Lora

Felix Lora

Periodista, crítico de cine, catedrático e investigador

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