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Publicado 22 junio, 2017 Proveyéndo Felix Lora en ARTICULOS
 
 

“Misión Estrella”, sacando de adentro

El filme cumple con su objetivo pues tiene desde el inicio su camino claro por donde debe transitar sin crear falsas esperanzas de que el público verá una posición que no sea la planteada desde el inicio. Foto: Unicornio Films

SANTO DOMINGO.- Fernando Báez ha concebido un cine que, a su parecer, cumple con la misión de ofrecer una historia tendente a la moraleja y la lección.

Prueba de esto se puede constatar en sus anteriores filmes como “El rey de Najayo” (2012) y “Flor de azúcar” (2016), cintas con un contenido moralista y religioso el cual se apoya su trama y el accionar de los personajes.

Ahora con “Misión Estrella” las intenciones de Báez es mucho más clara, pues la historia fue producto de un concurso denominado “Sacando de adentro” donde se procuró propiciar un espacio para promover la escritura de guiones de contenido en valores con el objetivo de desarrollar un guión de un largometraje inspirado en el mensaje del libro “Dioses Falsos” del autor Timothy Keller.

Del mismo resultaron ganadores los guionistas Rocío Gattinnoni y René Mencía quienes concibieron una historia en el cual una competencia de deportes extremos se convierte en el escenario para proponer el contenido argumental.

En esta historia se tiene como protagonista a Teo, un repartidor de un colmado de Santo Domingo, y fanático de un popular programa de supervivencia del país. Un día se le presenta la oportunidad de hacer un casting pudiendo así cumplir con su sueño.

Pero a lo largo de su trajinar por mantenerse en la competencia, va descubriendo que muchas de las cosas a la cual le daba importancia no son lo que parecen.

De esta manera el filme se decanta por mostrar una serie de personajes dentro de un barrio con una visión edulcorada donde todos son de buen corazón. Esto se pone en contraste con los obstáculos que el personaje de Teo tiene que enfrentar y con un antagonista propio de este tipo de relato.

El filme cumple con su objetivo pues tiene desde el inicio su camino claro por donde debe transitar sin crear falsas esperanzas de que el público verá una posición que no sea la planteada desde el inicio.

Báez construye su propio contexto eligiendo aquellos actores y actrices que pudieran cumplir con tal misión. Para esto se auxilia de un elenco que sabe que le va a resolver, en sus distintas escalas de valores, los personajes que están propuesto para la historia.

Así Javier Grullón, como Teo, adquiere su protagónico que le ayuda a encaminar su carrera artística y lo hace con destreza. Anthony Álvarez, Mario Peguero, Raeldo López, Francis Cruz, Vladimir Acevedo y Danilo Reynoso aciertan en sus personajes, siendo Reynoso quien saca una mejor ventaja por el perfil de su personaje de cibaeño.

En la parte femenina compuesta principalmente por Hony Estrella, Akari Endo, Shailyn Sosa, Ana María Arias, Karla Hatton y Raquel Pastor,  Hony quien adquiere su acento argentino para provocar un personaje con ciertas cadencias psicológicas y Ana María Arias muestra un personaje afable y de consejera hacia el rol de Teo.

Buen ritmo y una fotografía de Frankie Báez y Claudio Chea que sabe sacar colores al barrio y a la contienda deportiva con distintos matices y niveles de contextualización dramática.
Félix Manuel Lora/CINEMA DOMINICANO