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Publicado 27 febrero, 2015 Proveyéndo Felix Lora en ARTICULOS
 
 

“Los Paracaidistas”, la fiesta interminable

Ana Carmen León, Daniel Sarcos, Fausto Mata, Cheddy García, Irving Alberti en una escena de la comedia. Foto: Panamericana

SANTO DOMINGO.- Dentro del universo de las comedias dominicanas, “Los Paracaidistas” se posiciona como un eslabón más dentro de esa cadena de intentos por reflejar  un cinema que continúe atrayendo al público local.

Archie López ha manifestado siempre su visión particular de cómo él entiende las comedias y cuáles asuntos tocar dentro de las mismas.

Su sexta comedia responde a esas mismas intenciones, cuestión que posiblemente ya no le ayuda a avanzar hacia otros niveles cualitativos.

“Los paracaidistas” busca enrolar un conjunto de situaciones frente a los motivos de un grupo de personajes que se mueven dentro de la pantalla en busca de un objetivo común, pero en su devenir narrativo muchos baches se hacen evidentes.

La historia toca a un grupo de empleados de una colchonería que, inspirado por una curiosa hazaña de asiduos a las juergas, decide romper un record de asistir, sin ser invitados, a unas cien fiestas sin importar la naturaleza de las mismas.

Aunque este propósito no se fije en este objetivo singular, también responde a solucionarle los problemas amorosos a uno de ellos por el rompimiento con su novia.

De esta manera, estos amigos inician un periplo juerguístico que los obligan a enfrentarse a una serie de situaciones, muchas divertidas y otras ridículas, extendiendo su catálogo de chistes sin sentido.

Archie en esta ocasión se vale de su experiencia para manejar el cuadro humorístico por la mejor manera posible, pero los propósitos de tal esfuerzo se quedan por debajo de sus tres anteriores trabajos con la serie de Lotoman.

Ya la comedia dominicana no puede estar sustentada por los rutinarios diálogos expresados con el mismo automatismo sin crear un esfuerzo más allá de la construcción de un  personaje más sólido y convincente.

En el caso de Fausto Mata, Daniel Sarcos, Cheddy García e Irving Alberti, no se refleja una real intención de procurar hacer algo distinto. Solamente se someten a las convencionalidades de su rutinario trabajo en los otros medios donde laboran.

“Los Paracaidistas” no suma ni resta, es solo un producto viable para un mercado fílmico local que todavía tiene espacio para la explotación de este género.
Félix Manuel Lora/CINEMA DOMINICANO