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Publicado 25 octubre, 2013 Proveyéndo Felix Lora en ARTICULOS
 
 

“La Montaña”, una exploración fílmica entre lo poético y lo vivencial

Escena del filme de ficción y documental "La Montaña". Foto: Funglode Films/La Visual Sonora
Escena del filme de ficción y documental "La Montaña". Foto: Funglode Films/La Visual Sonora

Lo que hace, a pesar de todo, que el cine dominicano sea cada vez más interesante es que todavía hay mucho por explorar. Infinidad de temas, estilos y géneros.

Lo realizado por Tabaré Blanchard, experimentado ejecutor de comerciales y videoclips, ayudado por Iván Herrera, es acercarse a ese híbrido tan interesante como lo es el docudrama (combinación entre documental y ficción).

De esta manera, ellos han sacado buen partido para contar una importante proeza alcanzada por un grupo de dominicanos al conquistar la cima del monte Everest en mayo del 2011.

La narración aquí es precisamente esa expedición de los dominicanos Iván Gómez, Karim Mella y Federico Jovine que, con todo un gran esfuerzo físico, hicieron suya esta empresa.

El filme narra visualmente todo el periplo alcanzado hasta llegar a la meta final, una narrativa aderezada por un texto en la voz del cantautor Pavel Núñez quien también tuvo a su cargo el texto musical que acompaña todo el desarrollo del filme, que camina entre lo poético y lo vivencial.

Pero para ofrecer otra perspectiva del sentido experencial de esta proeza, Tabaré estructuró un relato paralelo sobre el empeño de tres jóvenes que, inspirados en la meta de los viajeros, realizan su propia hazaña de subir hacia la cima del Pico Duarte. Una metáfora válida que habla de lo alcanzable por cada quien que tenga un deseo por cumplir.

En este caso, la narrativa surca los dos géneros: la ficción y el documental sin posicionarse sólidamente en ninguno, aunque la expedición al Everest es la que posee el mayor peso.

Lo destacable es la manera y solución de hacer las más diversas tomas para documentar el viaje. Al mejor estilo de los documentales de las grandes cadenas televisivas, La Montaña se posiciona en un lugar de bastante altura profesional.

La edición del material recopilado ofrece un plano narrativo amplio y diverso para que el público pueda sentir, como espectador, la idea del viaje, los pensamientos y vivencias de los protagonistas.

El trabajo musical de Pavel está por encima de su propio trabajo como narrador quien lo prefiero más como músico que como locutor en off.

La Montaña surca un camino muy positivo para el cine dominicano, una exploración que ampliará aún más el espectro narrativo local.
Félix Manuel Lora/CINEMA DOMINICANO