1
Publicado 14 mayo, 2015 Proveyéndo Felix Lora en ARTICULOS
 
 

“Bestia de Cardo”, sin salida

Virginia Sánchez Navarro viene a mostrar su carta de presentación con un filme donde ella se integra como realizadora, guionista, productora y actriz. Foto: Fuente externa

SANTO DOMINGO.- Desde sus estudios y en el Lee Strasberg Institute y experiencias en varias producciones, Virginia Sánchez Navarro viene a mostrar su carta de presentación con su opera prima, “Bestia de Cardo”, un filme donde ella se integra como realizadora, guionista, productora y actriz.

La historia en sí toma la lucha de una joven quien es forzada a regresar a su pueblo natal llamado Cardo (invención alegórica hecha a la medida por su autora), un espacio donde la alta sociedad es sometida a los rigores de una moral en decadencia, una sociedad asfixiante, de fantasmas, en la que  irremediablemente tendrá que luchar para sobrevivir.

Su condición de recién llegada, después de varios años de estudios en la ciudad de Nueva York, le permite tener una visión diferente a los que allí pernoctan.

La misma introducción al relato trata de explicar la realidad de Cardo, como si fuese de un cuento que se estuviera narrando. Una posición, al parecer fértil, donde Sánchez Navarro trata de revelar la intención de toda su historia, enfocándose en la creación de un universo particular envuelto en marismas de alegorías y metáforas, pero que hacen de su lectura un discurso confuso.

Lo que sucede es que este filme posee las debilidades de muchas operas primas, la de colocar dentro de un mismo espacio dramático, muchas ideas que, si no están bien distribuidas dentro del relato, crean caos en la narración.

Entiendo su intención de mostrar el motivo esencial de su protagonista dentro de la narración, pero su recurrente estado de paralelismo narrativo y algunos hechos sin sentido dentro de espacio construido para la historia, dejan más zonas vacías que de un real entendimiento.

Personajes como el sastre, la madre, el padre y otros con menor sentido, sellan un estado fílmico que poco a poco no logra satisfacer la curiosidad del espectador.

Sé que toda primera obra es un riesgo artístico y considero que Virginia Sánchez posee suficiente material para contar otras historias lo cual que espero superen el sentido narrativo adecuado y sin complicaciones.
Félix Manuel Lora/CINEMA DOMINICANO