La cinematografía dominicana tiene en el 2008 un año de grandes aportes. Acaban de ser finalizados los rodajes de dos de las producciones que más expectativas han levantado: Santi Cló (cuyos rollos ya se están revelando en el exterior para su posterior montaje) y “Ladrones a Domicilio”, que ahora pasa a las correcciones finales.
Hoy prestamos atención a la cinta de Muñiz a propósito de una bien discreta y selectiva exhibición privada que hizo en su casa el director.
La presentación de Ladrones a Domicilio (Ángel Muñiz, 2008) fue privada y despojada del oropel de las funciones ‘premieres’ en lujosos locales. Mas bien el ambiente era próximo, amigable, cercano e informal.
Muñiz, anfitrión tuvo una idea de esas que reflejan su forma de ser: directa, efectiva y oportuna: presentar a un conjunto de personalidades de la sociedad civil el conjunto de imágenes que tiene de su película Ladrones a Domicilio, fijada para llegar a los cines (a todos ellos, no sólo a los principales de la capital y Santiago) el 16 de agosto próximo, en una extraña coincidencia con la juramentación del "nuevo" gobierno.
Muñiz, exquisito como anfitrión, preparó su casa para el conjunto de invitados, unos 30 que incluyeron a profesores y funcionarios universitarios, ejecutivos altos y medios de Participación Ciudadana, algunos intelectuales con cabeza propia (sociólogos e historiadores, entre quienes estaba Mu Kien Adriana Sang)
El artista produjo su ambiente: una pantalla especialmente instalada en el amplio patio de la casa, palomitas de maíz, coca cola y hasta perros calientes. El director de la película en camiseta y con ese aire juvenil y seductor de un artista poco convencional que sabe lo que quiere, conoce lo que tiene entre manos y tiene la fuerza para desarrollar sus ideas, casi siempre cuesta arriba. Y, al final, triunfar abriendo nuevos caminos.
La película fue vista de un tirón. Se trata de una formidable y bien lograda denuncia de la corrupción pública y privada que no conoce un resquicio de la sociedad en el cual no haya establecido sus reales. Una República Dominicana arropada por corrupción desde lo más alto hasta lo más cotidiano: senadores, jefes policiales, funcionarios, empresarios, jóvenes drogadictos, secuestradores de toda ralea, simples ciudadanos, todos y todas a una: buscarse lo suyo por las vías que sea.
El tema es el fuerte
El tema pudo haber producido un panfleto largo, pero el manejo inteligente y bien logrado de un guión que sirve de soporte a las acciones, salva el primer escollo. Es una película valiente y socialmente muy comprometida. Y va a dar de qué hablar.
Hay una escena en la cual un senador por una provincia del Este, es llamado por el celular por el jefe de la policía para pedirle (casi rogarle) que detenga los viajes ilegales por el Este del país. Cuando el legislador accede a detener los viajes, el jefe policial le dice : "Gracias…muy amable".
La película de Muñiz no hace concesiones e incursiona en la corrupción entre las familias de la curiosamente llamada "alta sociedad", en la cual empresarios y potentados resultan tan pecaminosos como el ladronzuelo de celulares.
La gente puede pensar, por la trayectoria de Muñiz, por el título y por su protagonista (Manolo Ozuna) que se trata de una comedia. Nada más equivocado. El humor es un edulcorante bien usado pero en circunstancias específicas. El fuerte de la nueva película (y lo que la puede hacer tanto polémica como popularísima) es su tema y su denuncia social. Pocas, muy pocas veces el cine dominicano ha tocado de manera tan responsable y frontal un problema al que se le da de lado y que es tabú por temor a lastimar susceptibilidades de los círculos del poder público o el empresariado privado con prácticas corruptas como norma de operar.
La luna llena, iluminaba a cielo abierto, mientras técnicos trabajan en la proyección "cruda" del material que será editado y corregido en New York.
"Ladrones a domicilio" es un filme de acción-drama que retrata a la sociedad. Bien coordinado de principio a fin.
La música y fotografía
La Boba (Bobadilla) es el percusionista responsable de la música, basada en atables y coros infantiles (estos últimos aún no se han procesado) pero se adelanta que la banda sonora será recordable.
"Yo soy Ogún Valenyó. Y vengo de los olivos" es el coro principal que se escucha, generando una identidad que le favorecerá mucho en las masas irredentas, deseosas de escuchar la música del campo marcado por la forzada emigración africana, latente en nuestra cultura.
La fotografía es una joya. Muñiz ha tenido la habilidad de no descuidar ningún detalle técnico-artístico. Las tomas son rompedoras de esquemas y algunas son completamente inéditas en la práctica cinematográfica dominicana.
Las actuaciones
Manolo Ozuna, (Bruno) quien hace de profesor universitario aprovecha su formación intestinalmente teatral para alejarse del facilismo interpretativo de "Perdone la Hora" y establecer una referencia que de seguro le llevará a ser nominado como actor del año,. Lo hace bien, está bien definido su personaje y se dejó llevar por las ondas interiores ayudando a impulsar la vigorosa denuncia social que es Ladrones a Domicilio.
Completan el elenco el ya veterano Miguel Ángel Martínez, (Lisiao), Juan Maria Almonte, (Coronel) Pericles Mejía y un joven que hace el papel de su hijo acomodado pero tan corrupto y drogadicto como usted se quiera imaginar.
Sonia Silvestre se estrena en el cine haciendo un papel antagónico. Es una mujer malísima…en la película. Una verdadera trama que se desenvuelve entre engaños, situaciones de peligro, falsedad y mucha acción. Todo trabajado y filmado en locaciones del nuevo estudio Quitasueño Producciones.
Dará mucho de que hablar
Haber hecho esta película fue en si mismo una aventura, Los productores solicitaron la colaboración de la Policía pero de dijo que al leer el librero "se enfrió" la autorización al punto de que tuvieron que "construir" carros de policías y hasta hacer uniformes. Faltando días para terminar la etapa de filmación llegaron los carros reales y los policías de verdad,. Se usaron para una escena de apresamientos.
Una película hecha con una mezcla de talentos, valor, sentido social, sentido del humor y perfección en sus elementos técnicos, que dará mucho de que hablar…
JOSÉ RAFAEL SOSA
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