Santo Domingo. D.N. Alan Nadal Piantini es el tipo de ejemplo que la juventud dominicana necesita. Estudió diseño, artes publicitarias y cine y estaba muy bien situado en el mercado de trabajo en una agencia de publicidad bastante reconocida. Un buen sueldo, no muchas presiones económicas, bien parecido tenía ese “algo” que atrae a las personas: facilidad para conversar, preparación académica y un trabajo que puede admirarlo todo el mundo: realización de comerciales.
Pero él quería llegar más allá, sin jamás menospreciar lo que tenía como principal meta en su vida: hacer cine y crear un precedente en el cine de aventuras hecho con excelencia para una nación que no tiene tradición en el género. Y hacerlo además sin contar con los grandes capitales nacientes de la industria.
Un día renunció amigablemente de la agencia, tomó bajo el brazo el guión de El Manuscrito, se fue a España con sus ahorros, convocó allí a actores y técnicos españoles que pudieran apoyarle con su trabajo gratuito para filmar las escenas proyectadas para hacerse en la Madre Patria.
Con más talentos que recursos, pudo concluir la filmación de su película en la parte española. “El manuscrito” trata la incógnita “¿Dónde están verdaderamente los restos de Cristóbal Colón?”.
Alan Nadal ha tenido que ser guionista, director, protagonista y quien sabe cuantas cosas más. Ahora se encuentra en la fase dominicana de la producción y va a rodar en siete locaciones. Vamos a apoyar su ejemplo. Vamos a empujar por una tarea que es un ejemplo.
En mi blog www.josersosa.net tengo un post con más información.
JOSÉ RAFAEL SOSA
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