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Viajeros
 
 
Calificacion:
Regular
90 min. pais R.D
+ de 12 años año 2006
 

El cine, dentro de sus ocupaciones artísticas y reflexivas, ha sabido tocar temas viscerales que han movido de una manera u otra el aspecto social de cómo el público se aproxima a la realidad contada.

En el cine dominicano la temática de los viajes ilegales ha sido asumida de una manera circunstancial y poco metódica. “Un pasaje de ida” se convirtió en el primer paso a los vericuetos del asunto. Esa vez, Agliberto Meléndez, inspirado en la tragedia de Regina Express, en la que varios polizones murieron asfixiados en el tanque de lastre, definió la estética y la narrativa dentro un cine de balbuceos y primeros pasos.

Más tarde, en los ochenta, Jimmy Sierra retomó el tema, esta vez, con los viajes en yola, y lo subrayó en dos series televisivas: “Catalina el dichoso” y “En la boca de los tiburones”, dos productos audiovisuales, que a pesar de sus deficiencias narrativas, impulsaron la trayectoria hacia la denuncia social.

Ahora, con más camino recorrido en el cine dominicano, nos llega otro filme con el mismo perfil temático y con la intención de buscar otra manera de lograr la aproximación del público con esta problemática.

“Viajeros” parte de hecho de que el público dominicano todavía puede apoyar el cine criollo con la misma libertad que ha sentido cuando se decide a pagar por un filme nacional.

“Viajeros”, es una película con sus puntos fuertes y débiles. Lo mejor es el aporte al tema, a la denuncia social sobre la problemática de los viajes ilegales. Lo deficiente son las actuaciones y la credibilidad de la tragedia que no logra penetrar al público con el asunto y lo que le pasa a los personajes. La historia busca adentrarse en las necesidades de la gente común, de escasos recursos, que decide arriesgarse a un viaje poco garantizado en busca de mejorar sus vidas.

La primera parte del filme se centra en el reclutamiento, por parte de uno de los organizadores, de los clientes para el viaje. Esta introducción trata de ir presentando los personajes que se involucran en la tragedia. Aunque el trayecto es poco para identificarnos con ellos, algunos flash back salvan el entendimiento del perfil de los personajes. Esto se empieza a descubrir cuando ya están en la yola rumbo hacia Puerto Rico.

Los problemas del filme vienen cuando se penetra en su parte dramática más fuerte, que se supone es la travesía, y se desliza por un espacio sin convicciones y con pocas pistas para entender la situación. De pronto caen personas al agua sin contar con un apoyo circunstancial para el hecho. Y varios aspectos, que pretenden aportar al clímax de la tragedia, aparecen inconexos, como el anuncio de la aproximación de un huracán, no se muestra como elemento dramático a la historia.

En el aspecto técnico la cinta es muy oscura. La misma fue grabada en HD luego transferida a 35mm, utilizó el recurso de pantalla verde para recrear el momento del naufragio. A pesar de estos adelantos para nuestro contexto, la misma no logró crear una buena textura para este tipo de filme. Los efectos de pantalla verde son pocos creíbles para entender el aspecto dramático.

Las actuaciones se tornan sin balance, mientras algunos tratan de ser convincentes, otros parecen sin fuerza y no ayudan a sus propios personajes.

Carlos Alfredo, a pesar de lograr un buen aspecto físico para su personaje, se muestra sobreactuado; Frank Perozo tiende a mantener su personaje por buen camino, aunque el contexto no lo ayudó a enfocarse mejor; Richard Douglas, insuperable en otras ocasiones, no encuentra definición dentro de la trama y otros navegan en un mar incierto.

Toda la musicalización se encuentra descontextualizada y con pocos resultados efectivos. En vez de puntualizar, crea ruido y no ayuda al dramatismo del filme, puesto que no posee una línea definida para subrayar las escenas.

Carlos Bidó, dominicano radicado en Estados Unidos, cuyo filme “Testigo ilegal” pasó por los cines de Santo Domingo, intentó aportar al tema con todos los riesgos que esto implicaba.

No queremos ahuyentar las demás iniciativas que están en proceso, lo importante de todo esto es que se siga haciendo cine, que será lo único que nos ayudará a crear una filmografía madura y rentable.

FÉLIX MANUEL LORA

 

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