Con "Nueba Yol III: Bajo la nueva ley" (1997) Muñiz había logrado otra anécdota simple, de principio inmediato y sin complicaciones. Tomando una estrategia publicitaria de obviar la segunda parte, por ese asunto de que "segundas partes nunca han sido buenas", este nuevo episodio de Balbuena se convirtió en una apuesta doble.
La historia se centraba, esta vez, en las semanas previas al "martes negro", el día de la aplicación de la fuerte ley de regulación migratoria. Balbuena recorre un nuevo terreno por vencer junto a millones de residentes en Norteamérica.
Balbuena esta vez está sentenciado a tener que buscar una solución rápida a su problema como inmigrante. De este punto se parte para construir la historia. Fellito cae nuevamente dentro de este contexto para ayudar a Balbuena. Un largo paréntesis en la construcción narrativa rompe la dramaturgia del relato -si asumimos que la historia tiene algún punto de asidero-, al proponer un viaje hacia Puerto Rico para que allá Balbuena pueda casarse con una prima de Fellito. Todo este largo trajinar queda inconcluso, puesto que no se resuelve satisfactoriamente y el fin de alcanzar el humor se pierde por las mismas incoherencias de su estructura.
La restante propuesta argumental se decide entre la efectividad de una comicidad con visos de melodrama que no llega a estabilizarse en la pretensión real con la película. Muchos personajes que navegan alrededor de Balbuena, ofrecen desiguales interpretaciones y diferentes motivaciones para estar allí.
La cantante domininicana Adalgisa Pantaleón busca acercarse a la situación sin las pretensiones de agudizar mucho en su personaje; la actriz Carlota Carretero se convierte en un sensual personaje que le da un toque muy expresivo a su actuación.
Otros actores como Raúl Carbonell, nuevamente en el papel de Fellito, Graciela Mas, la puertorriqueña Alba Raquel Barrios y los demás como Nani Peña y Nicolás Margaro, tratan de desempeñarse lo mejor posible en esta desigual historia.
Podemos especular que los esfuerzos por llenar las expectativas de la anterior forzaron a determinar una historia que cumpliera con los requisitos de captar ese mismo mercado que les abrió las puertas, sacrificando mucho de ese factor espontáneo que caracterizó al primer intento.
FÉLIX MANUEL LORA
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