El 2003 se caracterizó por la existencia de una profunda crisis económica que mermó la capacidad de compra de la población dominicana, con un alza del dólar sin precedentes (una tasa de 50 pesos por un dólar), pero paradójicamente se convirtió para el cine dominicano en una temporada de buenos aires y de muchos riesgos por parte de otros que, imitando una posible escapada a la resistencia de no perder las esperanzas de soñar, se lanzaron hacia una aventura que para bien o para mal ha establecido una ruta para seguir en el trayecto.
Aparte de "Perico Ripiao", otro título se acercó a las pantallas con el único propósito de enfrentar los malos augurios y empujar las ganas hacia la determinación de hacer cine en territorio dominicano.
Después de varios meses de rodaje, el productor y cineasta Miguel Vázquez estrena su ópera prima titulada "Éxito por intercambio". La idea de realizar este filme surgió cuando dos años atrás empezó a archivar vivencias de modelos y artistas interesadas en dar lo que fuese por alcanzar el éxito.
Miguel, luego de pasar por el mercado de los videoclips, asumió el reto de un largometraje. "Éxito por intercambio" tiene como protagonista a la modelo y presentadora de televisión dominicana Seliné Mendez que encarna a una joven pueblerina que decide marcharse hacia la ciudad para trabajar como doméstica en una casa de familia rica. Allí empieza a conocer lo que verdaderamente se esconde detrás de las aspiraciones de muchas muchachas que, como ella, desean hacer una carrera como cantante.
Después de una mala jugada por parte de una de las hijas de la dueña de la casa donde ella trabaja, la joven sirvienta es despedida del trabajo y obligada a vivir en un refugio junto a dos individuos que la amparan y la protegen. Pero un amor no declarado espera por ella y por su triunfo como cantante, aspiración que siempre mantiene.
La idea de Miguel queda desechada por la misma falta de rigor con que asume el producto. Deficiencias en la dirección, montaje, dirección artística y dirección de actores le confieren un tono paródico a la historia que, irónicamente, posiciona a la cinta en una ventaja circunstancial.
Quizás los únicos actores que responden a una manifestación orgánica de sus personajes son Rafael Alduey y Miguel Pérez, aunque como personajes de soporte no ejercen la verdadera misión por incongruencias del guión, realizan honestamente sus roles.
El resto del elenco, exceptuando el rol de Yamilé Scheker (quien se apresura por dibujar un personaje de malévola con convicciones, sufriendo también las deficiencias de la historia), no se sustenta con la verdadera razón de aporte a la película.
A ella se le unen otros poco convincentes personajes interpretados por algunos que se empeñan en solucionar sus roles, pero con la mala suerte de resultar acartonados y paródicos en sí mismos como el actor dominicano que ha tenido mejor suerte en telenovelas mexicanas como Anthony Alvarez, de la presentadora Georgina Duluc y de los merengueros Eddy Herrera y Wilfrido Vargas.
Estrenado el 23 de octubre, "Éxito por intercambio" se puede ver por el lado "modesto" de un producto marcado por la fatalidad de la rapidez de sacarlo a la luz pública sin mirar todos los pormenores y convencimientos que debe tener un filme.
Miguel, luego de esta experiencia, tomó en el 2005 el rumbo de su segundo largometraje "El hijo del pollero", una especie de sátira política sobre dos dominicanos que quieren impedir que su país sea vendido a unos inversionistas árabes.
FÉLIX MANUEL LORA
|