El cine hecho por dominicanos en New York ha tomado como primer motivo el relato del inmigrante, como tema central, convirtiéndose en la mejor materia prima para retratar la realidad del dominicano en esa urbe.
“Buscando un sueño” (1997) del realizador dominicano Joseph Medina, se convirtió en el primer balbuceo cinematográfico como un intento de reflejar una historia conjugada en la tónica del drama, sobre las perspectivas de dos jóvenes dominicanos que buscan una forma de llegar a completar los sueños de su niñez.
El filme, en su primera parte, trata de contextualizar un perfil de sus personajes que ayuda a la posterior consideración del futuro de ambos. Pepe, cuando ya es un joven, llega a Estados Unidos y empieza a trabajar con una precaria condición económica, pero sin faltar a los valores morales de su educación.
Por otra parte, está Marcos, un aspirante a las grandes ligas de béisbol, pero su apreciación de la realidad como inmigrante le marca a decantarse por el camino de las drogas.
Ambas realidades son enfocadas bajo una reflexión de las alternativas que se pueden encontrar en una nación donde las oportunidades son tan lejanas como lograr las metas propuestas. El sector de Washington Heights se convierte en el terreno para la historia, como un panal urbano que involucra al trabajador constante, al traficante de drogas y a los desperdicios morales que pululan por la ciudad.
La cámara de Medina se aproxima a sustentar visualmente esta realidad, que bajo el apoyo del argumento, recrea una historia con buen rigor estético y cinematográfico, aderezado por un conjunto de música caribeña y por un desfile de artistas muy conocidos en la comunidad dominicana en New York.
El elenco es encabezado por Kamar de los Reyes, Elvis Nolasco, Lauren Velez y Benny Nieves. También se marca con algunos actores secundarios como Mateo Gómez, Julie Carlo, Magic Juan, Joel García, Víctor Checo y Lidia Ariza.
Junto a Joseph Medina en la dirección también se contó con el asesoramiento de los cineastas Jaime Piña y David Castillo, bajo el guión del propio Medina y Freddy Vargas y con la producción de Ramón Nova y Adrian Agramonte.
Este filme se realizó con la producción de Nova Creative Releasing, compañía formada en 1993 con el objetivo de producir y distribuir filmes independientes en español y aquellos que, aunque hablados en inglés, posean temas hispanos. La obra presentó una alianza entre Jesús Nova, Nick Guadagno, Larry Lapidus de Creative Entertainment Consultants y el productor Adrian Agramonte, de Miravista Films.
La importancia que puede tener este filme es que se convirtió en un empuje de unos cineastas que han puesto en evidencia a esta comunidad para lograr un producto fílmico de competencia dentro de la industria y de frente a otras producciones que se realizan en Estados Unidos.
FÉLIX MANUEL LORA
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